
“Me alegra muchísimo. Significa que el trabajo está siendo valorado y difundido”, declaró Cepeda a los medios de comunicación minutos después de recibir la noticia de sus nominaciones. Pasados los días, y ya entregados los galardones y sin ninguna estatuilla, el artista deja ver de qué está hecho, no sólo a los ojos de la industria musical internacional, sino lo que es más valioso, para quienes lo hemos visto crecer, el pueblo colombiano.
Los galardones que se otorgan en los Grammy no eran los únicos que se entregaban por aquel entonces en cuestión de música, le quedaban los Premios Shock 2009. El nombre de Andrés quedó muy en alto y con el suyo el del sentir que inspira la música de toda una generación.
La gente eligió y los premios se los entregaron: álbum del año, mejor artista o agrupación nacional y mejor artista o agrupación pop, Cepeda arrasó y cerró con broche de oro la ceremonia en el Palacio de los Deportes con una conmovedora gala en la que compartió escenario con Charlie García (Sui Generis).
Acto seguido, se dispuso a entonar “Mi Generación” tema insigne de su banda Poligamia, en medio de un reencuentro con los integrantes de su nómina original entre los que se encuentran Freddy Camelo el productor de su disco “Día tras día” y César López el mundialmente conocido creador de la “Escopetarra”; despertando los recuerdos de los asistentes al evento y de quienes vimos la transmisión en diferido por televisión.
Una carrera que más que causar admiración, despierta la inspiración de una nueva generación de músicos colombianos, que se debaten en medio de esta carrera loca de las ventas discográficas entre seguir el corazón o la fama. Cepeda les demuestra que si se puede vender, inspirar y ganar, todo al mismo tiempo.
